El olor a mente, el olor a pensamientos.., me resulta aún más desagradable que el olor a cuerpos...
El aroma del Espíritu, el aroma de la Liberación... Es la única fragancia en la que puedo respirar...
No quiero otros olores, no quiero, ya, otros sabores...
Tan solo permanecer aquí, en la antesala.. sabiendo que aún sin verlo, está Aquí y aún sin tocarlo puedo sentirLo..
Ya no hay nada más, nunca lo hubo...
Que dicha incomparable, la Dicha sin causa.., permanente e inalterable..







